miércoles, 20 de enero de 2010

Mitologia Griega y Romana y La Muerte

Tal y como se explicitó el año pasado, la finalidad primordial de este espacio es el reflexionar, y compartir experiencias, elementos y argumentos que sustenten el hecho de La Muerte, como algo propio de la vida, sin tabúes, sin prejuicios sociales.
En esta oportunidad, a modo de seguir con el planteamiento expuesto en este blog, se pretende brindar, para conocimiento de los lectores, una visión general, que sobre este tema dicen las distintas mitologías de nuestro mundo, o al menos las más relevantes. Por lo tanto, en esta primera entregase se mostrará lo que dice la mitología griega y romana en relación a nuestro apasionante tema: La Muerte; veamos:
Tánato, proviene del griego thanatos, que significa muerte; "Hijo de Nix, que moraba en el tártaro, la oscura región del Hades. En Grecia fue considerado un dios pero jamás se le dedicó templo ni tuvo nunca sacerdotes, aunque se le consagraban el ciprés y el tejo. Era representado como un esqueleto con un manto negro que portaba una espada o una hoz en una mano o una clépsidra, un curioso artefacto para medir el tiempo con el agua, en la mano izquierda. A su alrededor aparecía revoloteando una mariposa como símbolo de la vida futura". (Belmonte, M. y Burgeño, M., Diccionario de Mitología, Editorial Libsa, España 2008, p. 43).
Tánatos refiere a la muerte serena, aquella que se lleva a cabo sin dolor ni de forma cruenta. Tánatos con su hermano hermano gémelo Hipnos, dios del sueño, reflejan el ideal de la muerte para el ser humano, la muerte digna, aquella que sobreviene como el sueño, llena de paz, tranquilidad y silencio. Cabe destacar que aunque tánatos es considerando como el dios de la muerte, la preponderancia histórica viene en la representación de Hades, "quien es el dios del inframundo y de los muertos; para llegar al hades había que cruzar varios ríos, este oficio era ejercido por un anciano, Caronte, que cobraba siempre una moneda por sus servicios, de ahí la tradición griega de enterrar sus difuntos con una moneda. Una vez analizada la actuación de los muertos, se decidía su destino, el eliseo para las buenas almas, y el tártaro para la almas oscuras". (o.c.p. 26-27).
De esta forma se pone de manifiesto ciertos símbolos que han permanecido durante siglos de historia en nuestras sociedades, a saber, en primer lugar: la representación más común de la muerte, descripta en la fuente citada. Dicha imagen genera temor, miedo y hasta desprecio por la muerte. Seguidamente, está implícta la idea de una vida o, mejor dicho, la prolongación de la existencia con el advenimiento de la muerte, es decir, con el símbolo de la mariposa que refleja el aspecto metamórfico, es un cambio necesario, claro está, esta idea es reforzada por la internalización de algunos elementos suministrados por medio del proceso de socialización, en especial por la religión, la cual influirá en la concepción de la vida y de la muerte que posea el creyente.

1 comentario:

  1. Me parece bien interesante su tema acerca de la reflexion de como debemos aceptar la muerte, realmente lo felicito. Excelente¡¡¡

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