lunes, 25 de enero de 2010

Mitología Celta y La Muerte

En esta oportunidad se expondrá lo que corresponde a la mitología Celta. "El nombre celta proviene del griego keltoi, vocablo con el que se designaba a las diferentes etnias de origen indoeuropeo que ocuparon Europa para la Edad de Hierro, desde Irlanda, Francia y España, hasta diversos puntos de las riveras del mar Negro. Los primeros celtas que colonizaron las islas británicas llegaron el el 1 milenio a. de C. No llegaron nunca a formar un estado, sino que se organizaron en poderosos clanes feudales unidos por la necesidad de una defensa común. Eran grupos muy belicosos, con una jerarquía social dividida en cuatro clases: sacerdotes, nobles (guerreros), pueblo y esclavos" ((Belmonte, M. y Burgeño, M. Diccionario de Mitología, p 133).

Primeramente mencionaremos a "Cerunnos", dios galo en el que se centran las ideas de regeneración y prosperidad para los hombres. "su representación más frecuente es la de una figura imponente con su frente provista de una gran cornamenta de ciervo. Siempre ha sido asociado con animales como los osos o los lobos, imágenes de fuerza, y que, en ocasiones, aparecía con una serpiente tocada de cuernos de ciervo, como símbolo de la fertilidad y la regeneración" (o.c.p. 115). Es un dios de la oscuridad, de la noche, que como a la muerte precede a la vida, además que era u dios benevolente para quienes le ofrecían sacrificios humanos. "Nace en el solsticio del invierno, se casa con la diosa Beltane, y muere en el solsticio de verano, alternándose con la diosa de la luna en el ciclo de la muerte, renacimiento y reencarnación" (o.c.p.115).
Por ora parte se encuentran en esta rica mitología, los denominados Fomoeireos, quien eran los dioses de la muerte, del mal y de la noche, quienes eran hijos de Cerunnos: Esus, Teutates y Taranis, su presencia era anunciada por los cuervos y la corneja. A estos dioses eran entregadas las almas de los muertos por una hermosa hechicera, quien era la mensajera de la muerte. Esus, "dios cruel, ávido de sangre, inspirador del miedo en los combates y propiciador de una gran violencia en batalla. Los enemigos eran inmolados en su honor cuando caían en combate y se sacrificaban los prisioneros de guerra, siempre que fuera posible ahorcándolos de un árbol" (c.o.p. 120)-Taranis, su nombre significaba rayo, Júpiter en la mitología romana, recibía sacrificios humanos ahogados en un gran caldero-Teutates, dios más importante y protector del pueblo de la Galia en épocas de guerra, y a quien le ofrecían víctimas inmoladas en rituales religiosos con fuego.

Este pueblo de índole guerero y conquistador posee leyendas que eran transmitidas de generación en generación y que giraban en torno a la vida, obra de los pobladores en unión con sus dioses y la naturaleza. Una de las leyendas es la de la calavera: "Uno de los rituales druídicos más temidos era el de cortar la cabeza del enemigo y colocarla en una pica a la entrada de la casa o de la fortaleza. Si el enemigo era especialmente importante, incluso se pelaba el cráneo, se limpiaba, se embalsamaba con aceite de cedro e incluso se podía engarzar en oro y utilizarlo como recipiente ritual en las ceremonias religiosas. Según el historiador Tito Livio, así terminó la calavera del cónsul Postumio, derrotado por los galos. Por otro lado, resulta curioso que en la tradición galesa, por ejemplo, el grial no es una copa o un caldero, sino una cabeza en sangrentada sobre una bandeja" (c.o.p. 134).

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